"et por eso acostumbraban los caballeros, quando comién, que les leyesen las hestorias de los grandes fechos de armas que los otros fecieran [...]. Et eso mesmo facién que quando non pudiesen dormir, cada uno en su posada se facié leer e retraer estas cosas sobredichas, et esto era porque oyéndolas les crescían los corazones."
Pequeños detalles que quiero rescatar de noches terribles sin sueño de una universidad tan tradicional con tanta lectura tan literaria con tanta sopa por tanta alergia de tanto café para tanto frío. Pero son estas cosas las que me devuelven el horizonte, me recuerdan a menudo que son las historias las que, oyéndolas, hacen que nos crezcan los corazones.
Pequeños detalles que quiero rescatar de noches terribles sin sueño de una universidad tan tradicional con tanta lectura tan literaria con tanta sopa por tanta alergia de tanto café para tanto frío. Pero son estas cosas las que me devuelven el horizonte, me recuerdan a menudo que son las historias las que, oyéndolas, hacen que nos crezcan los corazones.
