jueves, 24 de mayo de 2012

Noches de Introducción en medio de los fríos de Mayo

"et por eso acostumbraban los caballeros, quando comién, que les leyesen las hestorias de los grandes fechos de armas que los otros fecieran [...]. Et eso mesmo facién que quando non pudiesen dormir, cada uno en su posada se facié leer e retraer estas cosas sobredichas, et esto era porque oyéndolas les crescían los corazones."

Pequeños detalles que quiero rescatar de noches terribles sin sueño de una universidad tan tradicional con tanta lectura tan literaria con tanta sopa por tanta alergia de tanto café para tanto frío. Pero son estas cosas las que me devuelven el horizonte, me recuerdan a menudo que son las historias las que, oyéndolas, hacen que nos crezcan los corazones. 

domingo, 13 de mayo de 2012

Ni olvido ni perdón



Las uñas de mis manos tienen hoy exactamente el mismo color que las de mis pies ese día. No es que eso vaya a dar algún pié a lo que vine a decir, pero justo estoy mirándome las manos que tienen dedos que están pintados que escriben y que justo tienen ese color. Mis manos son las manos más lindas, lo determiné cuando era muy niña y ahora me pregunto si cuando sea vieja aún pensaré que es lo más lindo que tengo. Porque me estoy haciendo vieja. Así; después de todo encontré cómo conectar los pies y las manos con lo que vine a escribirme.

Me estoy haciendo vieja. Lo suficientemente vieja como para que todo lo que venga desde hoy hacia adelante tenga pasado incluido; incluso yo. Pero yo no quiero pasados, no quiero historias ni explicaciones, no quiero olvido ni perdón. Y es que deprime en lo hondo y lo blando saberme joven y que aún así ya todo tiene uso. 


No hay forma ni manera de imaginarte en una cama mirando al techo y que en esa cama sólo yo exista, que en ese techo sólo a mí me puedas ver. ¿Por qué?, porque en tu cama ha habido más y has visto a más en tu techo. Más triste aún es que en mi cama y mi techo también ha habido más, pero a ti no te importa eso, no te pesa y lo olvidas y lo perdonas. Lo quieres incluso. "Tu pasado te hizo quien eres" y eso hace que yo te sienta como te siento y a mí, que soy tonta entera, se me planta de golpe la paradoja de que a pesar de eso yo quiero borrar como la goma al grafito lo que antes hubo. Porque soy egoísta, porque soy mala, porque no quiero que hayan dudas. Porque no tengo lindo nada más que las manos. 

Ni siquiera es algo contigo.

Es algo con que tengo diez y ocho años y sé que no habrá por quien brille de nuevo por primera vez. Que ya tuve un primer lucero. Que en adelante sólo habrá quienes ya lo han tenido.

Ya no puedo estar contigo.

No soy la única historia que haya inyectado escarcha directo a tu corazón.


Y tú tampoco.